Escribir y resistir por el arte, la crítica y la teoría

GOYA: Loco como un genio

en Ensayos/Textos por

He querido publicar una nueva entrada, al encontrar este gran documental: “GOYA: Loco como un genio” realizado y narrado por el crítico de arte Robert Hughes. Lo hallé mientras realizaba una pequeña investigación para nuestro primer capítulo del proyecto INTERSECCIONES que estará listo a finales del mes de agosto.  

Como verán, el siguiente texto es un excitante análisis en profundidad visual e intelectual que el crítico de arte Robert Hughes realizó, después de tener un grave accidente automovilístico, sobre la obra de uno de los artistas más controversiales y arriesgados en toda la historia del arte y de la pintura, Francisco de  Goya.

 

Su nombre era Francisco José de Goya y Lucientes, nació el 30 de marzo de 1746 en Burdeos-Francia y es uno de los personajes claves del siglo XIX, porque fue un claro precedente del siglo XX; nos hizo ver todo lo que tenemos en común los seres de cualquier sociedad en cualquier rincón del mundo. Nuestro pasado, nuestros ancestros, y en resumen todo lo que constituye la miseria humana.

En el trabajo de Goya, sus personajes se presentaban como cualquier sujeto que pudiera pulular por las calles de Madrid a finales del siglo XVIII y principios del XIX, o por lo demás, cualquier persona que camine por el mundo de hoy. ¿Por qué? Porque los personajes de sus pinturas y grabados, siguen estando presentes; su obra es tan fresca como hace cien años, sus opresiones, miedos, fobias y esperanzas son tan nuestras , tan contemporáneas y válidas, que parece que hubieran emanado de nuestra propia época. Las imágenes surgidas en su mente fueron impactantes en su momento, pero incluso hoy en día, nos obligan a dar un paso atrás para distanciarnos y observar su brutalidad y franqueza.Francisco_de_Goya_y_Lucientes_004Goya es visto como el precursor del arte moderno aún antes de nuestro apreciado Cézanne; fue el responsable directo de la premonición de la guerra de Dalí, y un guardián de los valores de varios artistas, entre ellos el pintor americano Leon Gollo.

“No se puede definir a Goya, es imposible atraparlo porque toca todos los puntos, y como un perro rabioso, muerde”.

Esa dificultad para definir a Goya es precisamente lo que lo mantiene tan vivo y lo hace tan sorprendente: pintor de la corte, sátiro, reportero bélico con un gusto tanto por lo brutal como por lo refinado. Se alimentaba de la cultura popular, pero era mucho más que un simple hombre del pueblo, era un reportero y un “moralista”.

Entre sus obras, existen dos cuadros sumamente interesantes que resumen la dilatada trayectoria artística de este genio, ambos representaban la misma festividad, el mismo tema, pero si los miramos de manera separada, parecen hechos por dos artista distintos, uno positivo, iluminado, apasionado por la vida y sus circunstancias, y otro depresivo, taciturno, fiero y sarcástico. Sus cuadros sobre la festividad de San Isidro presenta este curioso paralelo: en el cuadro temprano, la escena es casi impresionista y su ambiente es de bienestar social y alegría, como si en el cuadro citara las ganas de pertenecer a este Madrid; 30 años después Goya volvió a pintar el tema con un resultado muy distinto. En “La romería de San Isidro” nos encontramos con una agitada fila de mendigos y gitanos, personas de dudosa procedencia, arrastrándose cual demonios poseídos por ese oscuro paraje. El cuadro es tan oscuro como depresivo, es amenazador, profundamente irracional e intensamente extraño; los personajes parecen dispuestos a comerte vivo. La diferencia que hay entre el cuadro de jóvenes bellas y pintorescas en un brillante atardecer y estos personajes sacados de un cuento de ultratumba, sólo explican que su visión del mundo y de la vida pasó por el inevitable filtro de la edad, la enfermedad y el rotundo pesimismo.

 “No hay un artista que haya evolucionado tan drásticamente su carrera artística como Goya” asegura Robert Hughes.Goya no fue un campesino, nació en un lugar humilde porque su padre se encontraba trabajando allí y su madre se encontraba en un estado avanzado de embarazo. Nació en Fuendetodos, un pueblito en las afueras de Zaragoza donde su madre tenía una casa de campo. En realidad, y por lo general, los lugares donde nacen los artistas no suelen decir demasiado, sin embargo, los paisajes algo áridos que rodeaban el pueblo si sirvieron de inspiración a la obra madura de Goya.

Durante su juventud, su primer encargo artístico fue pintar los murales religiosos de la enorme iglesia del Pilar. En 1770  se le encargó pintar una serie de murales en un monasterio cartujo, una orden monástica dedicada al aislamiento contemplativo  y al estudio del silencio. El encargo fueron 11 murales enormes para el Aula Dei narrando la vida de la virgen María; lamentablemente de la obra de Goya en ese lugar ya no queda prácticamente nada, en la actualidad quedan 7, algunos de ellos bastante restaurados, 4 fueron sustituidos a principios del siglo XIX por lienzos pintados por los hermanos Buffet y esto se debió a que en esos momentos, la inexperiencia lo llevó a pintar directamente con óleo sobre la pared de escayola, un caso similar al que padeció Leonardo da Vinci al pintar  “La última cena” con óleo y temple sobre un preparado de yeso.  La humedad agrietó con el tiempo los murales oscureciéndolos, arruinándolos y logrando que el primer gran encargo del maestro Goya, acabara en un fiasco.

cartuja5Terminó sus murales en 1774 y se mudó a Madrid donde se le encargaría la producción de varios tapices. Madrid se convirtió en el lugar donde se quedaría la gran mayoría de su obra; hay 130 cuadros suyos en un solo museo, El Prado.

Goya sin embargo terminó por aburrirse de los encargos y los gustos de la gente, pero, ¿Qué aprendió de todos estos encargos? Pues cómo tratar los detalles, la acción, la expresión y las poses; lo más importante de todo fue que aprendió a complacer a sus clientes, una habilidad sencillamente esencial para salir adelante en un mundillo basado en el patrocinio.

1789 fue un año importante para la carrera de Goya, Carlos III había muerto y su hijo Carlo IV subiría al trono; éste elegiría a Goya como pintor de Cámara, un título que le hizo alcanzar el éxito tanto económico como artístico.

El Museo del Prado inauguró una exposición titulada “Las mujeres de Goya”, en esta se podía contemplar la enorme gama que Goya retrató del sexo opuesto, desde bellezas hipnotizadoras, hasta brujas arrugadas, duquesas, lecheras y granjeras. Fue uno de los mejores retratistas de mujeres que  jamás ha conocido Europa y el mejor que salió de España; pero en su inmenso harén visual hacía falta una pieza clave, y estaba en otro palacio atrapada por más de 50 años, su relación con Goya acarreó más cotilleos y habladurías sexuales que las que causó cualquier otra historia de relaciones en el arte. Fue la conocida duquesa de Alba, sin embargo, Goya también se sentía atraído por las chicas de la calle, “La maja vestida” y luego “La maja desnuda” hacen parte de las pinturas más famosas del mundo.

Sin título-1A finales de 1792 Goya se vio afectado por una repentina enfermedad, vértigo, náuseas, ceguera, ruidos en la cabeza y finalmente sordera…Goya se pasaría el resto de su vida casi completamente sordo.  Su enfermedad liberó algo que tenía escondido dentro de él, le hizo dejar su oficio como pintor de la corte para convertirse en un explorador del ser interior, de todo aquello que tiene que ver con la alucinación, la locura, el desequilibrio y el miedo.

Si nos preguntamos de dónde ha nacido la furia que caracteriza al arte moderno, es imposible no remontarnos al Goya de finales del siglo XVIII, en el que la violencia e irracionalidad refleja completamente los levantamientos sociales de la época. El mundo idílico de los tapices de sus inicios está ya muy lejos de esto; tenemos aquí ceremonias religiosas y orgiásticas, locura, insensatez y todo aquello que contamina la vida humana en el plano espiritual.

“Goya, más que nada se dedicó a enfrentarse con sus propios demonios que lo estaban desmenuzando vivo…de no ser por la pintura, hubiera acabado en un acilo”

Pero para Goya la imagen más repetitiva del lado oscuro del mundo fue indudablemente la brujería. ¿Quién cree en brujas hoy en día? Prácticamente nadie, pero en la España del siglo XVIII, habitualmente todo el mundo. “Vuelo de brujos” es sin duda una de las mejores obras sobre el tema, es una imagen tan mundana que pertenece a nuestro mundo.

brujasEn la antigüedad, se creía que las brujas les robaban la vida a los bebés para ofrecerlos a brujas de mayor rango o hasta al mismísimo diablo; se cree también que la mujer de Goya quedó embarazada unas 20 veces aunque solo uno de sus hijos llegó a ser adulto.

“Los Caprichos” fueron la primera gran serie maestra gráfica de Goya, todo un referente tanto en la historia de la sátira, como en las técnicas del grabado. Alrededor de veinte de los grabados hacían alusión a esoterismo, otros veinticinco al sexo, el matrimonio, la prostitución, la violación, y por lo general, la miseria del amor. Arremete contra monjes y sacerdotes, o contra la inquisición y las pretensiones y la idiosincrasia de la aristocracia.

Previsiblemente en ese entonces y aun hoy, a la gente le molesta de manera exorbitante que le muestren en su cara la realidad de su miseria, y como era de esperarse, la serie fue un gran “fracaso” comercial. El público que Goya buscaba, el que quería crear, simplemente no fue capaz de entenderlo.

De todos los grabados realizados por Goya, “El sueño de la razón produce monstruos” es probablemente el  más famoso, es para el artista un resumen en su creencia de la supremacía de la razón y en la debilidad inherente de esa misma supremacía.caprichos

 

El 2 y el 3 de mayo son fechas con un gran valor simbólico, marcan el renacimiento de la identidad nacional española, fue el comienzo de una guerra de liberación nacional en la que los españoles, en contra de todo pronóstico, lograron vencer a la máquina bélica más poderosa de Europa, y Goya se convirtió en el poeta trágico que narraría este proceso. Fue el primer reportero de guerra del arte, se puso a trabajar en una gran serie de aguafuertes titulada “Fatales consecuencias de la guerra de España con Bonaparte y los caprichos enfáticos” más conocida como “Los desastres de la guerra”. Sin embargo, Goya nos engaña al hacernos creer que está contando las cosas tal y como fueron, por eso “Los desastres” son capaz de impresionar a cualquiera.

La fotografía ha sido capaz de neutralizar el impacto visual ante cualquier tipo de catástrofe, como lo fue el desastre del 11 de Septiembre del 2001. En la época de Goya los testimonios de primera mano no eran lo más habitual, y un testimonio de esta magnitud hubiera sido imposible. Goya jamás obtuvo beneficio alguno de los desastres.

“Los desastres de la guerra no intentaban ser bellos, intentaban ser verdad”

En 1820, el año en el que cumpliría 74 años, realizó un cuadro inolvidable, un autorretrato acompañado por su amigo y médico el doctor Arrieta; se trató de una de las muestras más bellas de habilidad, amistad y compasión que jamás se han pintado. No hay demasiados artistas capaz de sorprender a esa edad, o por lo menos no en esa época, pero al igual que El Tiziano, Goya lo logró, hurgó en lo más profundo de su ser para sacar algo inconcebible, aterrador, y totalmente inesperado. Compro una granja llamada “La quinta del sordo”; se sentía solo y devastado, así que empezó a poblarla con los fantasmas de su imaginación que representan la culminación de su larga carrera.

Se llamaron “Las pinturas negras” porque son, terriblemente oscuras en cuanto a color y significado. No existe una narrativa coherente entre ellas; hay brujas y aquelarres, ancianas deformes  y malévolas, figuras bíblicas y una terrible perspectiva de la sociedad.

“Estaba loco como un artista, no loco como un lunático; estaba loco como un genio”

Sus personajes son lo que somos, cuando observamos por ejemplo el cuadro de los hombres que riñen a garrotazos, podrían ser armenios y talibanes, o musulmanes y cristianos, políticos de derecha con políticos de izquierda y por esta razón las pinturas de Goya son imágenes tan poderosas, producto de la realización de que estos seres podríamos ser nosotros, y que de hecho, probablemente lo somos.pinturas negrasMurió el 16 de abril  de 1828 con 82 años y fue enterrado en Burgos;  en 1929 sus restos fueron desplazados a la iglesia que decoró en Madrid, San Antonio de la Florida, y ahora está allí bajo los bellos ángeles que pintó, aunque no del todo…cuando su cuerpo fue trasladado de Francia, se encontraron con la impactante sorpresa de que alguien había robado su cabeza.  Aún no ha sido encontrada.

Goya fue uno de esos pocos artistas que tuvo la osadía de abordar la totalidad de la condición humana. A casi 200 años de su muerte, enfrentarse a un Goya, sigue siendo, enfrentarnos a nosotros mismos.

 

Artista plástica, escritora y blogger. Diplomada en periodismo cultural y crítica de arte. Estudió filosofía en la Universidad de Antioquia y Estética y Teoría del arte con la universidad de Cádiz. Su trabajo se caracteriza por investigar el rol femenino en la historia. Se interesa por la escritura de textos en los que reflexiona acerca del sistema del arte actual. Hace parte del equipo de columnistas de la revista internacional de arte Artishock , colabora en el suplemento cultural de El Mundo y escribe para diversas revistas de arte.

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Textos recientes de Ensayos

Ir Arriba
Cargando…