¡Muéstrame una foto o no existes!

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Fotografía y memoria en la era digital

 

Por Diego Chavarria

Durante la primera década del siglo XXI los cambios en la producción, selección y asimilación de la información, por parte de los grupos sociales, han generado nuevas formas en las que el arte puede acercarse a diferentes medios y problemáticas, la producción de cultura y sentido histórico ya no es la tarea de unos pocos, sino que se ha asimilado de manera profunda en todos los niveles, el registro de esta nueva forma de construir realidades se convierte ahora más que nunca en un tema con implicaciones tan complejas, que ha sido sujeto de análisis en algunos de los más recientes estudios.

Mi propósito, no será el de presentar reflexiones sobre las nuevas narrativas del mundo contemporáneo desde un punto de vista antropológico, sino más bien comprender la manera en que la visualidad se ha apoderado de esas narrativas, y del cómo el arte, particularmente la fotografía, encarna uno de los medios más utilizados y cargados de complejidad en las sociedades actuales, empleado para crear mundos a partir de la visualidad, y convirtiendo la realidad en un reflejo de lo que esa visualidad pueda entregar.

Muestrame realidadLa fotografía nació como descubrimiento científico, aprovechando la capacidad química de ciertas soluciones para reaccionar ante la luz, reproduciendo de manera mimética la naturaleza. Es esta noción de fotografía como reproducción, la que ha permanecido en el saber común por más de cien años, llevando a que en la actualidad este medio sea uno de los más utilizados para evidenciar el paso del tiempo, y sus huellas dejadas en la historia.

Sin embargo,a partir de la evolución de la tecnología tanto en el campo de la fotografía como en el de la computación, las imágenes fotográficas producidas se alejaron cada vez más del concepto de reproducción, adoptando un carácter creativo que aún hoy estamos tratando de entender completamente.

En este terreno de la creación, la fotografía se transforma en el medio principal de construcción de relatos, oponiéndose a la visión histórica totalizadora y aportando a la construcción del espacio contemporáneo, que ha alcanzado la esfera digital.

Juan Santiago Uribe- #Deambulante
Juan Santiago Uribe- #Deambulante

Esta «Antinarración» se une a la forma en la que Michel de Certeau percibe el relato, en la que «Mediante los procesos de diseminación que abren, los relatos se oponen al rumor pues el rumor es siempre terminante, instaurador y consecuencia de una nivelación del espacio, creador de movimientos comunes que refuerzan un orden al agregar un hacer creer al hacer hacer. Los relatos diversifican, los rumores totalizan». (Certeau and Giard, 1996)

Certeau habla de la posibilidad de construir una memoria que si bien no es localizable, se levanta en las características de cada grupo social, y lo lleva a su constitución sólida.

La masificación del ejercicio fotográfico, con nuevas y viejas tecnologías que son cada vez más accesibles, permite que la historia sea construida por todos los miembros de un grupo social, impidiendo que se instaure un relato oficial desde un solo campo, llamando al acuerdo y la conversación entre las partes.

Realidad AumentadaEstamos en la era de lo digital, la información ahora está en la red, el territorio se ha expandido, y en este hiperterritorio la relación con la imagen, la información y la obra de arte ha evolucionado a la par de las nuevas tecnologías. Los métodos de apropiación de la imagen por parte del espectador son mucho más cercanos y diversos, lo que transforma internet y las redes en poderosas herramientas de construcción de significado.

Esto nos lleva a preguntarnos sobre cómo podemos diferenciar el ejercicio artístico de la interacción del día a día, aquella que una persona puede tener con el mundo mediante la imagen en la era de su producción y reproducción masiva. Incluso si llevamos la reflexión a un punto más profundo, cabe preguntarnos sobre si vale la pena fijar una reflexión estética sobre la fotografía, siendo ella en un primer momento aparentemente solo el reflejo superficial del objeto fotografiado.

Fernell Franco - Amarrados
Fernell Franco – Amarrados

Roger Scruton es un filósofo inglés, que en su afán por comprender el mundo de la experiencia del arte, ciertamente ha servido como inspiración en ocasiones anteriores para ejemplificar las maneras en las que la filosofía y la teoría pueden convertirse en los mayores enemigos de la experiencia de la vida, su forma de pensar acerca de la gran mayoría de temas que ha abordado, deja claro que su pensamiento es bastante lineal y marcado por una visión de mundo que cierra muchas posibilidades. Dicho esto, en Photography and Representation, Scruton argumenta que la fotografía no puede merecer un juicio estético verdadero, su línea argumental se basa en la premisa de que la fotografía es el medio en el cual se registra el estado de un objeto, por tanto emitir cualquier juicio sobre ella solo nos conecta con las propiedades estéticas del objeto fotografiado, y nunca nos acerca a un nuevo objeto que detone una nueva experiencia estética, en este caso la fotografía que se quiere evaluar.

Scruton es claro al valorar la fotografía como un registro de lo que para él constituye el plano de lo real, el objeto. Su argumento toma fuerza en nuestro tiempo debido a la fascinación que existe en el plano digital por imitar y reproducir lo que ocurre en la realidad, en este caso lo que la constituye, los objetos.El registro de la comida

Sin embargo esto solo es válido cuando el ejercicio fotográfico no va más allá de la mera reproducción, el artista que usa la fotografía como medio impone su subjetividad sobre el mundo que percibe, seleccionando y alterando el objeto que logra percibir mediante una serie de filtros físicos y conceptuales, finalmente logra una imagen, y cada una de estas nuevas imágenes contiene por tanto nueva información que es aportada por el artista, nuevas propiedades que el objeto original no contiene y que por tanto constituyen un nuevo objeto de análisis.

Mujer de cabello largo - Man ray - 1929
Mujer de cabello largo – Man ray – 1929

También es claro que el valor artístico de una pieza se construye, este valor no existe en el objeto de manera implícita, sino que se produce en la medida que se elaboran relaciones de significado con el contexto en el que se emplaza, por esto cada espectador tendrá una visión diferente sobre un mismo objeto artístico.

Es pertinente revisar el argumento de Scruton teniendo en cuenta las circunstancias bajo las cuales se da la producción de imágenes en estos días, a partir de la creación de la fotografía y sus posteriores mejoramientos técnicos, las sociedades actuales se han transformado en creadores y analistas de la imagen bien entrenados, nuestro tiempo es uno de los que mayor entendimiento de la imagen ha podido desarrollar, la forma de evidenciar el paso del tiempo más efectiva que se ha adoptado es por medio de la imagen, cargada de credibilidad y con mecanismos mucho más claros sobre cómo percibir su falsedad, en contraste por ejemplo con el texto, que resulta más difícil de analizar en términos de su veracidad. Uno podría incluso llegar a decir que cualquiera puede escribir e implementar mecanismos de ficción en la escritura, que le permitan crear objetos que no existen en el plano real.

La imagen tiene la capacidad más valorada por los espectadores de nuestra era, la inmediatez, esta es una de las cualidades más concretas de la imagen, por ello la velocidad a la que podemos reconocer errores dentro de lo visual es mayor y mucho más acertada en la mayoría de los casos. Somos seres visuales y queremos seguirlo siendo por mucho tiempo.

Ahora bien, el cambio fundamental en el uso de la imagen ha sido el que se plantea desde su capacidad de evidenciar la temporalidad de los eventos, esto es, la fotografía ha sido el mecanismo que por su soporte resistente y duración en el tiempo, se ha usado para registrar la historia de las sociedades. Es un medio y soporte que puede cargar la historia de pueblos, guerras y avances tecnológicos para las generaciones que vienen.

El cambio está precisamente en la forma en la que la fotografía evoluciona a la par de las nuevas tecnologías, cargadas de herramientas enfocadas a la visualidad, particularmente cámaras que permiten mejores registros de lo que pasa día a día. Estas nuevas herramientas transforman el ejercicio fotográfico en un mecanismo para crear imágenes que evidencian el presente, como una forma de globalizar eso que se vive en una misma línea de tiempo, en una conexión instantánea que construya historias inmediatas conectadas globalmente, que genere enlaces en cuestión de segundos.

Etiquetas

La experiencia de internet ha evolucionado, redes sociales como instagram muestran la capacidad de lo digital para afectar la experiencia estética de los sujetos, ahora una gran cantidad de personas cargamos una cámara en el bolsillo, antes de instagram nuestra experiencia del mundo nos llevaba a pensar más en la carga emocional y el mensaje detrás de una imagen, ahora el enfoque es mucho más a evidenciar el presente y la generación de reacciones inmediatas. Con solo cuatro años de vida, instagram supera a redes como Twitter con más de 300 millones de usuarios activos, compartiendo cerca de 70 millones de fotografías y videos cada día. 

Esto prueba que la experiencia del mundo real se ha expandido, el nivel de interacción y compromiso demostrado por los usuarios de instagram convierte esta red en un nuevo terreno en el que se da una experiencia completamente diferente del mundo, cada uno de estos usuarios aporta su subjetividad a un mundo que se va expandiendo cada vez más, esta subjetividad se ha construido por la experiencia del mundo en el plano físico, y se lleva a lo digital de una manera que cada vez es menos emulada y mucho más enlazada, llena de relaciones físicas y digitales en interconexiones mucho más complejas de lo que imaginamos.

Ludwig Wittgenstein en sus investigaciones filosóficas, concibe el arte como lenguaje, y a través del lenguaje expresa su teoría estética, para Wittgenstein el significado proviene del uso que se le da a determinada palabra en el lenguaje, de esta forma, y entendiendo el objeto de la misma manera, argumentaba que para entender la experiencia estética se debe mirar qué es lo que se hace con el objeto sobre el cual queremos depositar nuestro análisis. La idea de internet como un plano que no es real ya no es tan fácil de defender, lo digital va evolucionando como una extensión de lo físico -ya no es solo una imagen-, esto va permitiendo relaciones de significado mucho más complejas.

Para lograr fundamentar la idea de que en las redes se desarrolla una experiencia estética no debemos enfocarnos en la incapacidad de acceder de manera física a ellas, sino más bien analizar lo que hacemos con internet y esas redes, usando la apreciación de Wittgenstein, podemos tratar de entender que el plano digital plantea que el espectador se sumerja en lo que ve, literal y no metafóricamente, etiquetando y catalogando  todo lo que logra ver para relacionar su reacción física con el plano digital.

Etiquetamos, comentamos y reaccionamos en diferentes clases de contenido que se proponen en diferentes medios, redes o foros. La era digital propone una nueva forma de apropiación del mundo, etiquetar. Esta dinámica permite a los seres humanos manifestar uno de los deseos más claros que tenemos en la era contemporánea, poseer y controlar la información que encontramos, esto se transforma no solo en deseo sino en necesidad, cada uno carga una pulsión irresistible a generar enlaces, a construir significado, la etiqueta se transforma en el mecanismo para construir.

En la era de la información y lo digital, cada acción es la forma en la que tratamos de organizar la experiencia globalizada, en un mundo que no tiene ninguna forma y que puede ser todo lo que queramos que sea, un mundo creado a partir de código y de información comprimida en el que entender nos da el control que hemos perdido, solo andamos en busca de coherencia en la era de la información masiva.

Muestrame foto o no existes

 

Certeau, M. and Giard, L. (1996). La Invención de lo cotidiano. México, D.F.: Universidad Iberoamericana. Departamento de Historia.

Scruton, R. (1981). Photography and Representation. Critical Inquiry, 7(3), pp.577-603.

Wittgenstein, L. (1999). Investigaciones filosóficas. Barcelona: Altaya.

 

Hace tiempo hice unos votos sinceros y al final, tras el pasar de los años el eco de esa promesa de niño retumbó en mis cimientos. Aquí estoy, renovando mi palabra en cada acción, en cada cosa construida y en cada texto, sin condiciones. Todo lo que ha pasado alrededor de mí ha logrado rescatarme de un abismo y descubrirme la libertad. El arte es ese único camino que puedo caminar de manera honesta para dialogar con otros sobre esos detalles que parecen tan insignificantes pero que bajo la reflexión crítica del arte presentan su verdadera relevancia. Esta es otra oportunidad para dialogar, si se me permite, sobre las formas en las que la realidad se construye con cada palabra que pronunciamos y cada imagen que presentamos.

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